En el derbi del pasado sábado entre el Lokomotiv y el Spartak se produjó una dura entrada de un jugador a un aficionado.
En el minuto 73 un espontáneo salta al terreno de juego y al pasar a la altura del jugador del Spartak, Kovac, este le propina una patada que el árbitro sanciona con tarjeta amarilla.
Kovac en ningún momento va al balón y da la sensación de que tiene intención de derribar al aficionado por lo que lo más justo, a mi modo de ver, habría sido la roja.